Diferencias entre el mercado forex y el mercado de valores

By | 12 febrero, 2016

Las divisas del mundo, representadas mediante divisas cruzadas, son los objetos virtuales con los que se puede negociar o comerciar en el mercado forex, es decir, las divisas se pueden comprar (posición larga) o vender en corto (posición corta), dependiendo de las condiciones del mercado.

En cuanto a lo que respecta a los mercados financieros en sí, lo que se negocia son empresas que están capitalizadas y cotizan en bolsa que deciden poner a disposición de los inversores una cantidad, mayor o menor, de renta variable (acciones públicas).

Por estas razones, cualquiera que opere en el mercado de valores se convierte en mayor o menor medida en accionista del capital de una empresa.

Es obvio que, para minoristas y pequeños inversores, el proceso de toma de decisiones para la compra y venta de acciones influye poco en la evolución de esa acción en particular. Por el contrario, cuando grandes inversores (como instituciones, bancos, fondos de cobertura, estados…) adoptan una posición larga o corta en una determinada empresa que cotiza en bolsa, los efectos son muy relevantes.

Plazos

En lo que se refiere a plazos de inversión, el mercado de divisas es sin duda conocido por la visión a corto plazo de los operadores que, debido a la alta liquidez del mercado forex, tienden a abrir y cerrar muchas posiciones dentro de un breve período de tiempo o en el mismo día.

De hecho, la técnica de inversión de la jornada puede utilizarse también en el mercado de valores, aunque en estos mercados la técnica más conocida es la técnica multitiempo, que consiste en tomar una posición larga o corta en una renta fija y mantener esa posición abierta durante días, semanas y, a veces, meses.

La difusión de esta estrategia se debe a la baja volatilidad del mercado de valores en comparación con el de divisas.

Tasas e impuestos

Desde un punto de vista fiscal, operar en forex parece una oportunidad muy ventajosa, ya que el único impuesto que un operador tiene que pagar es el de hacienda, es decir, el de beneficios para los corredores.

Por el contrario, las inversiones en los mercados financieros tienen un impuesto de timbre anual que puede variar en proporción al valor de las ganancias anuales, los impuestos sobre las plusvalías (26% en Italia, 34,5% en Francia), la Tasa Tobin en Italia (para acciones de alta capitalización bursátil) y otros impuestos relativos a los gastos de gestión por la apertura de una cuenta de depósito en una institución financiera.

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