Comprar piezas de segunda mano de forma rentable

By | 9 enero, 2016

A la hora de comprar piezas de segunda mano para tu coche son muchas las páginas web que vas a encontrar en cuanto hagas cualquier búsqueda rápida en Google. La proliferación de este tipo de páginas ha sido muy grande en los últimos años, gracias a una combinación de buen servicio por parte de estas empresas y de necesidades de ahorro por parte de muchos conductores que han visto recortados sus ingresos de forma drástica en el último lustro, como consecuencia de la crisis económica galopante que hemos vivido en nuestras carnes en este país desde hace casi una década.

No obstante, cuando llega el momento de la verdad tenemos que ser capaces de tener bien claro lo que queremos para que no nos den gato por liebre y podamos hacer una compra acorde con lo que realmente queremos, en lugar de pagar más dinero de la cuenta por una pieza que no nos gusta o no se corresponde con la realidad del anuncio.

Sobre todo si compramos a vendedores particulares tenemos que andarnos con los ojos bien abiertos. Si queremos comprar un coche entero, tendremos que hacer frente a la eterna duda de si elegir un motor diésel o uno de gasolina, o si optar por un modelo pequeño de tres puertas o uno de cinco. Todo dependerá del uso que vayamos a darle y de cuáles sean nuestras necesidades.

Todo el tiempo que invirtamos en fijar bien nuestra lista de prioridades en esta fase inicial será bien empleado porque nos permitirá ir a tiro fijo, en lugar de ir deambulando de un anuncio a otro, sin saber muy bien lo que queremos y si nos fijamos solo en factores como el precio de venta final.

Al contrario, si compramos a alguna empresa de desguaces o a una página web que agrupe este tipo de servicios, ello va a ser sinónimo de calidad y de garantía, ya que el prestigio de estas empresas se basa en ofrecer unas piezas de segunda mano que cumplan con unas condiciones de calidad mínimas.

La venta directa no obstante tiene algunas ventajas claras frente a las empresas, como por ejemplo que nos ahorramos el margen que aplican a sus precios para obtener beneficios, cosa que con los particulares no ocurre. Sin embargo, estamos sacrificando garantía a cambio de una pequeña rebaja, y lo barato al final nos puede acabar saliendo caro.

Si finalmente te decides por un vendedor particular, lo importante es olvidar las prisas en casa y no dejarte cegar por lo primero que te digan. Si ves a uno demasiado interesado en darle salida al producto, puede que sea el momento de valorar con más calma si realmente es la compra que quieres hacer.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *