Cómodas sillas oficina

By | 4 septiembre, 2013

En mi oficina hay una silla que me tiene alucinado, es una de esas sillas sobrias y elegantes las que me imagino en todas las oficinas de los jefazos de New York, tapizada con un cuero negro que no da ni pizca de calor en verano y que en invierno es muy cálida.

Es una de esas sillas en las que te pasarías horas nada más viendo pasas el tiempo, tal vez con un buen libro, un café o observando por la ventana a la gente pasar. Aunque para trabajar tampoco debe estar mal.

 

Duras jornadas en el trabajo

sillas oficina De hecho no es lo mismo llegar a casa después de una jornada larga en la oficina con un dolor de cuello y de cabeza insoportable, que llegar solo con el dolor de cabeza que te provocan los problemillas diarios del trabajo.

Porque para qué vamos a engañarnos, los problemas de espalda de la población mundial se deben a sus sillas, es cierto que las posturas afectan muy intensamente en un problema a nivel lumbar y cervical pero la silla es la máxima responsable a la hora de causar este tipo de problemas

Para ello, lo primero es aprenderse la reglas posturales, es decir, mantener los pies en el suelo mientras se trabaja, nada de ponerlos en alto, y poner los brazos en la posición adecuada.

Muchas veces pienso y cómo se las apañarían antes cuando las sillas de oficina eran tan sólo sillas de madera con un respaldar, aquello tendría que ser algo más parecido a una tortura, quizás tenga que ver en la aversión que la gente siente normalmente a trabajar.

 

Comodidad en el trabajo

sillas oficina La cuestión es que en la actualidad, afortunadamente mucha gente estudia la mejor manera de mejorar la comodidad en el trabajo aportando una silla cómoda y confortable, las  sillas ergonomicas. Por ello hoy encuentras sillas con respaldar acolchado con un sistema especial para proteger la región lumbar además de tener reposacabezas que también sirven para proteger los problemas cervicales.

Quizás algún día llegue a tener esa silla tan genial que ahora tiene mi jefe, pero mientras tanto, me conformo con que la mía no me provoque problemas en mi espalda.

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