Crecimiento económico y mejora ambiental, social, de transparencia y derechos civiles (ESG). ¿Se pueden combinar estos dos elementos e intentar elaborar un ranking de los países más inteligentes?

Durante muchos años ha existido un debate sobre la necesidad de revisar el concepto de crecimiento económico. El Producto Interno Bruto por sí solo parece ser cada vez más inadecuado para reflejar el verdadero estado de mejora en un país. Es necesario introducir parámetros que no sean explícitamente económicos, como los relacionados con factores ESG, por ejemplo. Se realizaron muchos experimentos con nuevos indicadores. De particular interés es el índice ESG global de ASI, que busca combinar la dinámica macroeconómica y ESG.

El índice ESG fue desarrollado por Aberdeen Standard Investments, tiene su primera edición desde 2018 y fue presentado en un interesante post en VOX EU. Es un índice basado en 18 indicadores que monitorea el progreso de 135 países frente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible definidos por Naciones Unidas. Las áreas investigadas son medio ambiente, condiciones sociales y transparencia. El potencial de progreso en el campo de ESG está ligado al potencial “tradicional” de crecimiento económico, es decir, el PIB y en particular el PIB per cápita que permite comparaciones homogéneas entre países.

¿Qué nos dice el índice ESG? En primer lugar, nos confirma: Europa es excelente, con los países del norte liderando las clasificaciones junto con Suiza. Alemania está en el puesto 7 e Italia en el puesto 19. Al desplazarse por la clasificación, también se observa que EE. UU. se encuentra entre los 20 primeros y, para Asia, solo Japón y Corea del Sur aparecen en la lista de «mejores».

Entre los componentes ESG, el componente ambiental es claramente el más oscuro, y países como EE. UU., Gran Bretaña, Alemania y Rusia han mejorado poco en la reducción de las emisiones de CO2.

Mirando los movimientos del índice de 2011 a 2019, se destaca otra señal no tan alentadora, que confirma el reciente retiro en el Índice de Democracia Económica: en general, los indicadores sobre gobernabilidad, transparencia, han disminuido y política. Sin embargo, un rayo de luz -que podría ser tamizado por la pandemia- viene de la educación, rasgo que el índice registró -en el período 2011-2019- una mejora en más de la mitad de los 135 países estudiados.