Cualquiera que haya tenido la paciencia de leernos durante algún tiempo sabe que la brecha de género, la diferencia entre oportunidades de empleo y salarios entre hombres y mujeres, es un gran problema. Volvemos hoy para contar otros detalles que confirman, si aún hace falta, lo lejos que queda el camino hacia la igualdad de género efectiva en la vida laboral.

El gobierno británico publicará mañana los resultados de su informe sobre brechas salariales de género en las empresas británicas. Sin embargo, algunos bancos ya esperan sus estadísticas y Bloomberg.com las ha analizado con antelación. El resultado que sale no es nada emocionante. En abril de 2020 leíamos que en el panel de las 10 principales entidades bancarias, las mujeres percibían un salario medio por hora del 44,5%, siete décimas menos que en 2019. Es decir, por cada libra que gana el trabajador varón, quien recibe 0,56 trabajadora

¿De dónde viene toda esta diferencia? En respuesta, es suficiente comparar estos datos con otros elaborados por Bloomberg. Al restar del cómputo los salarios más altos, que corresponden a los puestos más altos de las diez instituciones estimadas, la diferencia de salarios por hora entre trabajadores y trabajadoras se reduce al 35%, dos puntos menos que el año anterior. La escasez de mujeres en puestos clave destaca las estadísticas y confirma las grandes dificultades que enfrentan las trabajadoras para ascender en la jerarquía empresarial.

El caso más significativo es ciertamente, pero es un espejo de un caso general y no de vicios subjetivos, el caso de la mayoría del HSBC. Aquí la brecha salarial de género alcanza el 56% y las mujeres ocupan solo el 9% de los puestos más altos.