Tras la fase necesaria de apoyo a la renta, es necesario centrarse en políticas laborales activas para hacer frente a los daños en el empleo causados ​​por la pandemia.

Una encuesta muy reciente de YouGov para UK Resolution Foundation muestra que el 8 % de los trabajadores del Reino Unido (2,6 millones de personas) tienen miedo de perder su trabajo en los próximos tres meses. Otra encuesta, realizada esta vez por la BBC, estima que el 25% de las empresas británicas reorganizarán su plantilla para 2021. En Gran Bretaña, el tema del mercado laboral y el empleo pospandemia es de extrema actualidad. y el gobierno debe decidir si mantiene obsoleto el congelamiento o permite que las empresas encuentren su nuevo equilibrio.

Se mire por donde se mire, el contenido es increíblemente complejo. Por un lado está el enorme problema social del salto en el número de parados, por otro lado las empresas necesitan cambiar su estructura para adaptarse a la nueva situación.

Una de las armas de que disponen los gobiernos es ese conjunto de intervenciones que se denominan políticas laborales activas. Es un conjunto de herramientas destinadas a la reinserción laboral de quienes han sido deportados. Estas herramientas van desde el apoyo a los ingresos hasta los planes de contratación del sector público; desde incentivos para iniciar nuevas actividades empresariales hasta el reciclaje de los trabajadores a través de la formación.

El objetivo principal de las políticas activas de empleo es evitar que la búsqueda de nuevos puestos de trabajo se prolongue demasiado. A medida que pasa el tiempo, las posibilidades de una nueva contratación disminuyen y el propio mercado laboral tiende a cambiar debido al mecanismo conocido como histéresis.

La OIT también se ha centrado recientemente en la importancia de las políticas activas de empleo. En definitiva, el pasado mes de junio, la Organización Internacional del Trabajo destacaba cómo los datos confirman la combinación de políticas pasivas (respaldo a la renta) con políticas activas. Muchos países ya cuentan con las herramientas necesarias y pueden activarlas rápidamente. Su uso, según la OIT, debe estar limitado por algunas apuestas. Es necesario implementar políticas que cuenten con suficientes recursos y métodos para implementarlas. Es necesario identificar los objetivos correctos de intervención y asegurar la participación de los trabajadores en los programas. Es claro que se debe garantizar el apoyo económico al trabajador durante el proceso de reinserción.

No solo. Las políticas activas también deben desempeñar un papel informativo para el trabajador, informándole de las oportunidades reales de empleo que puede esperar. Un estudio de Andreas I. Mueller, Johannes Spinnewijn y Giorgio Topa (las creencias de los buscadores de empleo y las causas del desempleo a largo plazo) nos recuerda que las creencias sobre las perspectivas de empleo juegan un papel importante durante el desempleo. El estudio muestra que la motivación para buscar un nuevo trabajo en el 85% de los casos depende de buscar en el lugar equivocado y no tener las habilidades que se pueden gastar en el mercado laboral.