Indicador de buffet. Sin alarma, pero el poco cuidado duele

Se habla mucho en estos días sobre el llamado «Indicador de buffet», una de las métricas favoritas de Omaha Guru, Warren Buffet. Según su lectura actual, el mercado de valores de EE. UU. parece estar sobrevaluado.

Se denomina Indicador Buffet y es, en definitiva, la versión «grupal» de la relación precio – beneficio. Para decirlo sin rodeos, la relación entre la capitalización total del mercado de valores de EE. UU. y el PIB producido por la economía es la de las barras y estrellas. Podríamos, como en el caso del P/U, considerarlo como un indicador de la sostenibilidad del crecimiento de las acciones del mercado. Si los precios de las acciones reflejan las perspectivas de crecimiento de la economía real, se puede esperar que ambos números (capitalización y PIB) sigan caminos sustancialmente paralelos y sus proporciones fluctúen alrededor del promedio histórico, pero no demasiado.

Si este es el punto de partida, entonces los movimientos en el índice que se desvían demasiado de la media histórica pueden indicar una bolsa sobrevalorada (al menos un 20 % superior a la media histórica en general) o infravalorada (valores por debajo del 20 % en menos de). promedio histórico) 20% del promedio histórico).

¿Por qué se habla tanto del indicador Buffet en estos días? Según los últimos cálculos disponibles (aquí hay detalles muy precisos), la métrica favorita de Omaha Guru Buffet, Warren Buffet, nos dice que la capitalización de mercado es más del doble de la lectura final del PIB. En términos porcentuales, el indicador marca 228%, 88 puntos porcentuales por encima del promedio histórico. Este es un caso que sólo ha ocurrido con motivo de 1990 hasta la actualidad, año del estallido de la burbuja tecnológica (2000).

Si dejamos de leer en frío el indicador, la sentencia está escrita: sobrevalorado (y pesado también). La realidad no es tan simple, y el Indicador Buffet, como muchos otros indicadores sintéticos de valoración bursátil, ofrece un descuento sobre el escenario ultraextenso de los bancos centrales y ese cataclismo sin precedentes que lleva el nombre de pandemia.

Sobre el primer punto no debe haber duda de que tipos bajos significan subida de precios de las acciones y esto es un “bomba” importante de capitalización bursátil (que no es más que la multiplicación entre el número de acciones en el mercado y su precio). Baste decir que la rentabilidad de los bonos del Tesoro a 10 años rondaba el 6 % en 2000 (el año de la burbuja de las puntocom), y hoy estamos por encima del 1 %. Es difícil comparar los dos picos del indicador.

Por otro lado, la pandemia sacudió el denominador del informe, el PIB, lo que provocó una fuerte caída pero, como muestran los últimos datos, temporalmente, con los mercados que ya buscan volver a los niveles anteriores a la pandemia, a mediados de la próxima. años: expectativas desalineadas de los datos actuales reales.

En definitiva, el valor puntual del índice en un momento tan excepcional como este puede sernos de gran ayuda. Queda una cifra, a saber, el desempeño del Indicador Buffet en 2019, que mostró una ligera sobreoferta del mercado de valores, en una tendencia creciente a partir de 2010. Como diciendo, sin exagerar, hay algunos excesos.

Indicador de buffet. Sin alarma, pero el poco cuidado duele

Se habla mucho en estos días sobre el llamado «Indicador de buffet», una de las métricas favoritas de Omaha Guru, Warren Buffet. Según su lectura actual, el mercado de valores de EE. UU. parece estar sobrevaluado.

Se denomina Indicador Buffet y es, en definitiva, la versión «grupal» de la relación precio – beneficio. Para decirlo sin rodeos, la relación entre la capitalización total del mercado de valores de EE. UU. y el PIB producido por la economía es la de las barras y estrellas. Podríamos, como en el caso del P/U, considerarlo como un indicador de la sostenibilidad del crecimiento de las acciones del mercado. Si los precios de las acciones reflejan las perspectivas de crecimiento de la economía real, se puede esperar que ambos números (capitalización y PIB) sigan caminos sustancialmente paralelos y sus proporciones fluctúen alrededor del promedio histórico, pero no demasiado.

Si este es el punto de partida, entonces los movimientos en el índice que se desvían demasiado de la media histórica pueden indicar una bolsa sobrevalorada (al menos un 20 % superior a la media histórica en general) o infravalorada (valores por debajo del 20 % en menos de). promedio histórico) 20% del promedio histórico).

¿Por qué se habla tanto del indicador Buffet en estos días? Según los últimos cálculos disponibles (aquí hay detalles muy precisos), la métrica favorita de Omaha Guru Buffet, Gurren Buffet, nos dice que la capitalización de mercado es más del doble de la lectura final del PIB. En términos porcentuales, el indicador marca 228%, 88 puntos porcentuales por encima del promedio histórico. Este es un caso que solo ha ocurrido desde 1990 hasta la actualidad en otra ocasión, es decir, en el año de la erupción de las burbujas tecnológicas (2000).

Si dejamos de leer en frío el indicador, la sentencia está escrita: sobrevalorado (y pesado también). La realidad no es tan simple, y el Indicador Buffet, como muchos otros indicadores sintéticos de valoración bursátil, ofrece un descuento sobre el escenario ultraextenso de los bancos centrales y ese cataclismo sin precedentes que lleva el nombre de pandemia.

Sobre el primer punto no debe haber duda de que tipos bajos significan subida de precios de las acciones y esto es un “bomba” importante de capitalización bursátil (que no es más que la multiplicación entre el número de acciones en el mercado y su precio). Baste decir que la rentabilidad de los bonos del Tesoro a 10 años rondaba el 6 % en 2000 (el año de la burbuja de las puntocom), y hoy estamos por encima del 1 %. Es difícil comparar los dos picos del indicador.

Por otro lado, la pandemia sacudió el denominador del informe, el PIB, lo que provocó una fuerte caída pero, como muestran los últimos datos, temporalmente, con los mercados que ya buscan volver a los niveles anteriores a la pandemia, a mediados de la próxima. años: expectativas desalineadas de los datos actuales reales.

En definitiva, el valor puntual del índice en un momento tan excepcional como este puede sernos de gran ayuda. Queda una cifra, a saber, el desempeño del Indicador Buffet en 2019, que mostró una ligera sobreoferta del mercado de valores, en una tendencia creciente a partir de 2010. Como diciendo, sin exagerar, hay algunos excesos.

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