El Informe Mundial de la Felicidad ha sido publicado en los últimos días. El estudio, realizado por la Red de Soluciones de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, es extremadamente importante durante las pandemias. El norte de Europa confirma su liderazgo y se puede decir que la felicidad sigue viva en Finlandia.

¿Qué pasó con la felicidad? En un año como el que vivimos, lleno de miedo y tristeza, parece una pregunta destinada a recoger respuestas vagas y dudosas. Como cada año, la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU ha intentado reunir todas las pistas, elaborando un ranking sobre el nivel de felicidad de los distintos países repartidos por el globo. Teniendo en cuenta la anormalidad de 2020, los editores del informe decidieron duplicar la encuesta, creando una que esté total y exclusivamente dedicada al año de la pandemia.

El concepto de felicidad que utiliza el Informe Mundial de la Felicidad se basa en tres indicadores: el grado de satisfacción con la vida humana (evaluado en una escala del 1 al 10), las emociones positivas y las emociones negativas. Sobre la base de estas evaluaciones, la versión «tradicional» del informe de la Red de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible incluye un podio de todo el norte de Europa para 2020. Finlandia sigue siendo la tierra de la felicidad, conservando su primera posición ya en 2019; seguido de Islandia (que liberó a Suiza del podio) y Dinamarca.

¿Qué llevó a estas naciones a sobresalir y mejorar (aunque sea fraccionalmente) la felicidad de sus ciudadanos en comparación con años anteriores? La respuesta parece resumirse en una palabra: confianza. Confía en las autoridades y confía en los demás. La lectura de las respuestas a la encuesta de Gallup (una de las fuentes de datos del informe) reveló, por ejemplo, a los entrevistados que la noticia de una billetera extraviada, encontrada y devuelta a su legítimo dueño, está causando más satisfacción que aquellas. provenientes del trabajo o la seguridad financiera e incluso la salud. El saber poder depender de los demás para afrontar un momento de crisis, avanzar juntos, nos hace felices.

Según el informe, la confianza en las instituciones y el comportamiento de sus conciudadanos jugaron un papel fundamental en la respuesta de los países individuales a la crisis de la pandemia. La resiliencia está íntimamente ligada a todo esto. Finlandia, por lo tanto, evitó restricciones severas, respetando las reglas y adhiriéndose a las indicaciones dadas por sus gobernantes. Entonces, al observar las reglas y confiar en las instituciones, muchos países asiáticos han logrado resultados extraordinarios en el mantenimiento de la pandemia.