Los economistas de HSBC han intentado diseñar tres escenarios posibles para escapar de la actual crisis global de la cadena de suministro.

Los bienes no caen y los precios suben. Estas son las dos características principales de la profunda crisis en la cadena de suministro global que ha estado causando importantes dolores de cabeza a las empresas en todo el mundo desde principios de 2020. El empeoramiento de la recuperación de la demanda ha exacerbado la situación, medida por ese fenómeno, la inflación, cuya volatilidad está siempre en el centro de los debates de política monetaria.

La pregunta que todos se hacen es ¿cuándo terminará este período de sufrimiento en la cadena productiva globalizada? En HSBC se diseñaron tres escenarios posibles, cada uno de los cuales se caracteriza por un porcentaje diferente de optimismo.

El informe, editado por el equipo de economistas dirigido por Shanella Rajanayagam, plantea la hipótesis de tres posibles soluciones. En el primer caso, el final del período de compras navideñas y la relativa tranquilidad que generalmente le sigue daría como resultado una casi -normalización de la situación para febrero del próximo año, al mismo tiempo -más o menos- con China New Año. Durante este periodo, los operadores logísticos pudieron respirar y reagruparse. Una hipótesis muy optimista, de hecho, dada la cantidad de buques de carga que aún esperan frente a los principales puertos de la costa este de los EE. UU. y las muchas semanas que aún se requieren para despejar la cola.

El segundo escenario diseñado por HSBC tiene en cuenta la posibilidad de que los precios de los envíos se mantengan altos o que nuevas oleadas de contagios de Covid puedan ejercer presión sobre cierres localizados en varias partes del mundo, trastornando los ganglios logísticos del mundo. En este caso, el informe explica que los problemas de la cadena de suministro durarían hasta mediados de 2022.

En este último caso, el más pesimista ve pospuesta la salida de la crisis de la cadena de suministro hasta finales de 2022, debido a las nuevas versiones del virus y las acciones restrictivas relacionadas, nuevos candados y cierres de fronteras, que deben tomar los gobiernos.

Si consideramos que el segundo escenario es central, podemos decir con seguridad que la crisis de la cadena de suministro permanecerá con nosotros durante varios meses y que la principal consecuencia será que tendremos que mantener un nivel de precios estable, a uno mucho. La pregunta clave sigue siendo: ¿cuánto tiempo resistirá la demanda agregada estas presiones? Puede que sea capaz de superar la Navidad, pero ¿entonces qué?