En el mercado de bonos, gracias a la política ultraextensiva de los bancos centrales, los descuentos por bonos basura están dando sus frutos. El caso requiere prudencia y cuidadosa selección de emisores.

El olor del aire. Un inversor nunca necesita, como en la actualidad, poder leer y evaluar los elementos que ofrecen los mercados financieros durante un período de tiempo adecuado. El aire huele, por tanto, a galgos lanzando al viento huellas de presas lejanas.

Y los mercados de las pistas, desde hace unos días, están saliendo algunos. Tomemos el mercado de bonos como ejemplo. Una nota reciente del banco de inversión JPMorgan Chase & Co. Nos advierten que hay en el mercado unos $885 mil millones de bonos basura calificados con rendimientos por debajo del 4%, equivalentes al 58% del mercado total. En la canasta de bonos corporativos de alto rendimiento de Bloomberg Barclays USA, menos de una de cada diez acciones está por debajo de los 70 centavos. Por primera vez desde 2014, los rendimientos de los bonos basura están por debajo del promedio de su tasa de cupón (fuente de Bloomberg)

¿Qué nos dicen estos detalles? Nos hablan de un mercado de bonos cada vez más arriesgado. La carrera frenética por el rendimiento está cada vez más por delante de los inversores para aumentar su apetito por el riesgo, comprar acciones de empresas de baja calificación, aumentar sus precios y reducir los rendimientos. De esta forma, incluso una empresa fallecida, una firma zombi, puede conseguir dinero en el mercado a un tipo de interés de cuento de hadas (entre el 7% y el 9%).

La situación no es muy diferente en Europa o en las economías emergentes, la fase global ultraampliada de la política monetaria sigue siendo una fuente importante de resultados, además de garantizar a muchos gobiernos la posibilidad de obtener dinero a tipos negativos. Una fuerte recuperación económica, unida a la inflación inversa, pondría a los bancos centrales ante la necesidad de un cambio de rumbo y la situación podría cambiar muy rápidamente.

Nada se acepta pero todo es posible. Y en situaciones como esta, oler el aire es fundamental. No todas las empresas que actualmente tienen una calificación basura corren el riesgo de morir en la primera subida de tipos. De hecho, algunos sectores podrían beneficiarse de la recuperación económica y el fuerte impulso de la demanda para recuperar la rentabilidad. Otros, en cambio, al más puro estilo de las firmas zombies, caerán al suelo y el pulgar hará temblar las paredes de la casa.

Operar en el mercado de alto rendimiento con instrumentos que garanticen la máxima diversificación o emisores cuidadosamente seleccionados (sectores, situación financiera, perspectivas) son operaciones imprescindibles para quienes buscan la rentabilidad del cupón.