Al comienzo de la pandemia, con una amenaza en gran parte desconocida y pocas armas utilizables contra ella, casi todos los gobiernos del mundo eligieron el camino del cierre patronal. Congelar la vida social y económica para evitar la circulación del virus. La estrategia funcionó pero un estudio reciente advierte: es un arma que tiende a perder efectividad con el tiempo.

Mirando los datos de las últimas semanas, italianos y no solo, muchos se habrán hecho una pregunta espontánea: pero ¿por qué la curva epidémica se está estrechando tan lentamente incluso ante restricciones severas? Francia y Alemania buscan protección contra el avance de las variables y la maldición de la vacunación. La misma curva de capturas en Italia muestra signos de ralentización muy temibles tras tres semanas de restricciones más o menos severas en todo el territorio nacional.

Patricio Goldstein, Eduardo Levy Yeyati, Luca Sartorio también hicieron la pregunta. Los tres investigadores decidieron mirar los datos y el CEPR publicó el resultado de su estudio hace unos días. La conclusión del estudio se resume con el título bastante explícito: «Fatiga bloqueada: eficacia reducida de las cerraduras verdes».

¿Qué descubrieron los tres investigadores? El estudio comparó los datos disponibles sobre las restricciones impuestas por los gobiernos de 152 países con las que ahora se conocen trimestralmente vinculadas a la «fuerza» de la pandemia. Por un lado, el número de Stringency Index detallado por la Universidad de Oxford y los datos de movilidad extraídos de Google Maps; por otro lado, el número de muertes diarias por covid y el índice de captura, Rt.

La conclusión es que el primer conjunto de candados cerrados, los del primer semestre de 2020, demostraron ser efectivos para reducir el número de muertes y el valor de Rt. actividad que se está volviendo menos efectiva sobre las dos variables pandémicas observadas. Las causas, según los investigadores, están ligadas a la percepción de opresión que se desarrolla en los ciudadanos y les lleva, si las medidas se repiten demasiadas veces y durante demasiado tiempo, a observar las normas en menor medida.

Los resultados de este estudio son muy interesantes y sugieren al menos dos consideraciones: la primera es que las medidas de contracción solo pueden revertirse si son focalizadas, cortas y altamente motivadas; el segundo es la necesidad de que la campaña de vacunación sea expedita y se extienda en un espacio de tiempo muy breve a todas las áreas geográficas del mundo. Como recuerdan Goldstein, Levy Yeyati y Sartorio, ante la falta de vacunas, las economías mundiales más vulnerables tendrán que aplicar políticas restrictivas y si estas se vuelven cada vez más ineficaces, el daño económico aumentará dramáticamente.