Women in Banking and Finance es un informe compilado por la London School of Economics. De su lectura surgen las múltiples sombras que aún se presentan en el mundo de las finanzas respecto a la situación laboral de las mujeres.

Imagine por un segundo al director ejecutivo de un gran banco internacional. Seguro que muchos de vosotros habréis conseguido un nombre pero pocos habéis pensado, por ejemplo, en un personaje como Ana Botín (ahora líder del grupo Santander) o Jane Fraser (Citigroup). Es decir, conectar la fisiología no masculina con determinados profesionales sigue siendo muy complicado, y eso sin duda es un gran problema.

Ciertamente no se trata de un pequeño experimento para recordar, sino de una investigación realizada por la London School of Economics y recogida en el informe Women in Banking and Finance publicado en los últimos días. El documento se basa en una colección de entrevistas y mesas redondas a las que asistieron 79 mujeres que trabajan, en varios roles y niveles, en los edificios financieros de la ciudad de Londres. La principal conclusión del informe es que, en lo que se refiere a las finanzas más importantes, un “middle” (traducido literalmente) hombre que adopta el estereotipo del ejecutivo bancario parece ser más visible que una mujer ejecutiva brillante.

Mirando los resultados de las 44 entrevistas realizadas, está claro que el camino para lograr una verdadera igualdad de género en ciertos entornos laborales aún está muy lejos. Hasta 36 mujeres de 44 describen su carrera como un curso de obstáculos sustanciales. Siete admitieron que habían abandonado las hipótesis de mejora de carrera debido a los numerosos obstáculos que se interpusieron en su camino. Cuatro de los entrevistados manifestaron que nunca tuvieron oportunidades de mejorar su trabajo. Y la situación empeora si cambia el color de la piel.

Todavía. 10 mujeres describieron casos que se pueden catalogar como episodios sexuales y 5 mujeres básicamente describieron casos de acoso sexual.

Lo que surge de esta investigación nos recuerda que debemos mantener siempre las luces principales sobre el problema de la igualdad de género. Porque no puede existir todo un sistema de méritos a menos que todos tengan la misma oportunidad de demostrar sus habilidades. En el trabajo, en la política y en la sociedad en general.