Los datos procesados ​​por Bloomberg parecen reflejar un cambio decisivo en el ritmo del mundo bancario en el tema de las finanzas sostenibles. Cualquier presión sobre el tejido productivo para abordar el camino de la transición es bienvenida, pero sigue existiendo un problema a la hora de cuantificar el impacto de los proyectos financiados.

En los últimos días, los investigadores de Bloomberg Green han publicado un informe muy interesante. El argumento es uno de los cruciales para fortalecer el cambio, de manera sostenible, en el sistema productivo: el financiamiento a las empresas. ¿Cómo se han comportado los grandes grupos bancarios internacionales a lo largo de los años? El dato es correcto: en cinco años, el dinero invertido en proyectos y empresas de combustibles fósiles fue de 3,6 billones de dólares. Una cifra enorme en la que más de tres veces la cantidad de dinero repartido a las mismas entidades financieras, en el mismo periodo de tiempo, en proyectos verdes. Los combustibles fósiles con mayores montos de financiamiento fueron respaldados principalmente por bancos estadounidenses.

Sin embargo, la sensibilidad del problema financiero sostenible parece haberse abierto camino en el mundo de los bancos y así lo ilustran algunos otros datos publicados por Bloomberg: es el primero desde 2014 hasta el presente en la participación de la financiación de proyectos verdes. . siempre hay un aumento; segundo punto: en 2021, por primera vez, el monto de los fondos destinados al bloqueo es superior al monto destinado a inversiones corruptas.

Un posible cambio de era es sin duda el resultado de una mayor atención de los accionistas a los problemas ESG, pero también de la fuerte caída en la rentabilidad de las inversiones relacionadas con la energía fósil. Desde 2014 hasta la fecha, los principales bancos internacionales han recaudado algo así como 16 mil millones de dólares en comisiones de fósiles, pero 7,4 mil millones de proyectos verdes.

Sin embargo, todavía hay un problema. Confiar solo en números no garantiza la calidad de las inversiones financiadas. Un punto también destacado recientemente por los investigadores de Aviva Investors. En el último período las emisiones están en auge, 544.300 millones de dólares en 2020. Pero si por un lado aumentan las fórmulas y tipos de instrumentos, por otro lado no hay ampliación de los objetivos de financiación, como parece ser el caso. contracción.

Por lo tanto, es vital que los inversores finales sean conscientes de los problemas de financiación sostenible. En este sentido, un cambio decisivo en la velocidad del sistema bancario solo puede ser una buena noticia. Esperamos confirmación.