A menudo escuchamos sobre el crecimiento personal y el entrenamiento mental junto con cuestiones de inversión. Algunas reflexiones sobre el tema.

Haz una simple búsqueda en alguna de las muchas librerías que hay en la web, o -si escribes más «offline»- busca en las estanterías de las librerías en la sección «Economía y Finanzas». Aquí, si realiza una de estas dos acciones, o ambas en combinación, encontrará que cada vez más a menudo hay problemas de crecimiento personal y entrenamiento mental relacionado con la inversión.

Ahora, aclaremos de inmediato que el crecimiento personal y el entrenamiento mental son un tema muy respetuoso y, de hecho, muy útil en muchos aspectos de la vida laboral, emocional y social frente a estos «tiempos de disolución», como les pidió d Ivano Fossati en una famosa canción. . Pero, ¿pueden ser útiles para invertir? ¿Es importante la motivación para la inversión?

Para tratar de entender algo, debe comenzar con la definición de inversión. ¿Qué significa invertir? En primer lugar, es una acción que tomamos y, como toda acción, debe, o no debe preocuparse, tener una razón para actuar. Si encendemos la luz de la habitación se verán unos a otros y no acabarán tirados mucho tiempo en el suelo, por ejemplo.

Pero, ¿por qué estamos invirtiendo? Para ganar dinero, claro, pero ¿con qué propósito? para hacerse rico Está bien, pero ¿qué significa que alguien sea rico? Ser propietario de una megavilla y un yate puede ser un símbolo de riqueza para algunas personas, pero no para otras. El punto es: la razón por la que se realiza la acción de inversión es el objetivo. Y si bien esto puede parecer una conclusión de renuncia, en realidad no lo es. Porque todos sabemos que fijarse una meta no es sencillo. Necesita precisión, paciencia, perseverancia, resiliencia y mucho más.

Si un camino de crecimiento personal puede ayudarte a definir tus objetivos de inversión, priorízalos y finalmente entrena tu mente para alcanzarlos. Bueno, entonces todo está bien.

Sin embargo, hay dos cosas a evitar, en las finanzas pero también en muchos otros aspectos de nuestras vidas. En primer lugar, no somos deus ex machina sino personas con una gran capacidad de adaptación. ¿Qué significa? No todo depende de nosotros y no podemos controlar o modificar determinadas circunstancias. Pero todos tenemos la capacidad de adaptarnos a las situaciones que se presentan. Segundo: Sócrates tenía razón. Cuando repetidamente decía a quienes le cuestionaban que lo único que sabía era que no sabía, sólo nos estaba recordando que la primera gran meta a alcanzar es tomar conciencia -salvar- de nuestra ignorancia y limitaciones; y actuar en consecuencia.