La crisis del agua de dos países como México y Brasil está alimentando la inflación y por primera vez el cambio climático está entrando -a un pie- en las decisiones de política monetaria de un país.

Desde hace varios meses México vive una fase de sequía que ha señalado a la NASA como una de las más severas de los últimos años. El 85% del territorio está en profunda crisis, un problema para 1295 municipios. Y para sumar al panorama, se han registrado más de 3.300 incendios forestales desde principios de año. En particular, son las imágenes satelitales de la gran villa Victoria Embalse, que abastece de agua potable a la Ciudad de México, que ha «bajado de peso» significativamente en los últimos 12 meses.

Es fácil entender lo que significa un período tan largo de sequía. La falta de agua reduce o elimina los cultivos agrícolas y pone en grave peligro la supervivencia del ganado.

“En Coahuila, en el norte del país, los animales se mueren de hambre porque los agricultores no pueden sembrar follaje para alimentar a los animales y tienen que recorrer más kilómetros para llegar a los arroyos o cargarlos directamente en camiones para llevarlos a beber”.

poblacht.it 4/05/2021

La escasez de materias primas alimenticias y la desaceleración de muchas actividades productivas afectaron los precios al consumidor, que ciertamente subieron. En junio, la inflación en México superó el 6%, impulsada principalmente por mayores precios de los alimentos. El índice de precios de frutas y hortalizas pasó de 108 en febrero a 118 a mediados de junio; el índice de precios del tomate, un caso emblemático, pasó de 77,69 en febrero a más de 160 puntos a 15 el mes pasado.

El Banco Central de México (Banxico) no se quedó de brazos cruzados y el 24 de junio, por primera vez desde 2018, para sorpresa de los analistas, decidió subir las tasas de interés un cuarto de punto hasta 4.25%. Y por primera vez, los efectos del cambio climático están entrando en las decisiones de política monetaria del país. Gerardo Esquivel, gobernador de Banxico, dijo que la sequía estaba exacerbando el impacto de los precios en el país. Y coinciden desde la junta en la necesidad de que la autoridad monetaria juegue un papel en la lucha contra el cambio climático y en la transición de la economía hacia las energías renovables.

México tampoco es el único país que experimenta un período de aumento de precios debido a fenómenos climáticos. La inflación está aumentando en Brasil como resultado de la peor crisis de agua en el país en 100 años. Y al igual que en México, las presiones inflacionarias han obligado al banco central a intervenir en un intento de bloquear la suba de precios, que ya superó el umbral del 8% anual.

Foto por Jody Davis